Antes de explicarte cómo se realiza este ejercicio, queremos que entiendas por qué es tan importante trabajarlo, sobre todo si sufres de inestabilidad, te has lesionado recientemente o padeces patologías crónicas como fascitis plantar, esguinces de repetición o neuropatía diabética.

Antes de explicar qué tipo de ejercicio es y para qué sirve, vamos a hacer una breve introducción de que es el core. Cuando hablamos del core nos referimos a un sistema que implica:

  • El sistema muscular (elementos activos): músculos que podemos fortalecer de forma consciente.
  • Los sistemas pasivos: ligamentos, articulaciones y huesos que estabilizan nuestras estructuras.
  • El sistema propioceptivo: la capacidad que tiene nuestro cuerpo de saber dónde está en el espacio y cómo reaccionar frente a estímulos externos (por ejemplo, evitar una torcedura al pisar mal).

Cuando este sistema se ve alterado (por una cirugía, una lesión o enfermedades como la diabetes) la musculatura del pie se debilita, perdemos estabilidad (se dañan los receptores) y aumentan las probabilidades de sufrir nuevas lesiones.

El core es muy importante para la salud general del pie y el tobillo y por ello, es imprescindible que fortalezcamos esta estructura.

¿Qué es el ejercicio Short Foot?

El Short Foot es un ejercicio de activación que fortalece los músculos pequeños del pie, especialmente aquellos que ayudan a mantener el arco plantar y estabilizar el tobillo.

Es un ejercicio funcional, es decir, imita cómo trabaja el pie cuando caminamos, corremos o nos mantenemos de pie.

La mayoría de pacientes entiende cuándo le dicen “pon la espalda recta”, pero nadie nos enseña a colocar el pie correctamente. El ejercicio Short Foot busca precisamente eso: reeducar la posición del pie y activar la musculatura profunda, para prevenir o tratar dolor, inestabilidad y sobrecargas.

¿Para quién está indicado el Short Foot?

Este ejercicio está especialmente recomendado para:

  • Pacientes que han pasado por una cirugía de pie o tobillo.
  • Personas con fascitis plantar, juanetes, pie plano o inestabilidad crónica.
  • Pacientes diabéticos con pérdida de sensibilidad en los pies.
  • Deportistas que desean mejorar su técnica y prevenir lesiones.
  • Personas sedentarias que necesitan fortalecer la base del cuerpo: el pie.

¿Cómo se hace el ejercicio Short Foot?

Te explicamos cómo hacer este ejercicio paso a paso desde casa:

  • Colócate de pie o sentado, con el pie apoyado en el suelo.
  • Imagina que quieres acercar la cabeza del primer metatarsiano (debajo del dedo gordo) hacia el talón, sin que los dedos se levanten.
  • No encojas los dedos: el pie se acorta, pero los dedos no se arrugan.
  • Mantén esta activación durante unos segundos y relaja.

¿Con qué frecuencia debo hacer este ejercicio?

Dependerá de tu nivel de actividad.

Para personas que no son deportistas, recomendamos realizar el ejercicio cada día manteniendo la posición mientras que nos lavamos los dientes por tandas de X segundos. Empieza, por ejemplo, con 10 segundos de activación e incrementa 5 segundos cada semana. ¡Así fortaleces sin cambiar tu rutina!

Si eres deportistas Integra el Short Foot en ejercicios como sentadillas, saltos o ejercicios de fuerza, asegurándote de mantener la activación del pie durante el movimiento.

Para los más técnicos, se pueden realizar 3 series de 6 a 10 repeticiones, manteniendo la posición correcta del pie (el pie activado) durante unos 6 segundos en cada repetición.

Consejo adicional: prueba a hacerlo a la pata coja. Desafiarás tu equilibrio y activarás aún más la musculatura.

Vídeo explicativo: aprende a hacerlo correctamente

Mira este vídeo donde te enseñamos cómo realizar correctamente el ejercicio Short Foot paso a paso:

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Preguntas Frecuentes

Sí, de hecho es muy recomendable. El Short Foot ayuda a descargar la fascia plantar al mejorar el control del arco interno del pie.

Muchos pacientes empiezan a notar más control y estabilidad a las 2-3 semanas si son constantes con el ejercicio.

Este ejercicio es una excelente herramienta para fortalecer la musculatura intrínseca del pie y mejorar la alineación, incluso en pies con deformidades estructurales.

Siempre que puedas, hazlo descalzo o con calcetines finos, para mejorar la propriocepción.

Especialistas en tratamientos de pie y tobillo en Madrid

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Artículo redactado por Alejandro Fernández Gibello

Alejandro Fernández Gibello es podólogo y fisioterapeuta con amplia formación en cirugía de mínima incisión y medicina integrativa, comprometido con la innovación en tratamientos podológicos.

«Creo firmemente en el poder de la integración de técnicas avanzadas y un tratamiento personalizado para lograr los mejores resultados.»

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