Antes de explicarte cómo se realiza este ejercicio, queremos que entiendas por qué es tan importante trabajarlo, sobre todo si sufres de inestabilidad, te has lesionado recientemente o padeces patologías crónicas como fascitis plantar, esguinces de repetición o neuropatía diabética.
Antes de explicar qué tipo de ejercicio es y para qué sirve, vamos a hacer una breve introducción de que es el core. Cuando hablamos del core nos referimos a un sistema que implica:
- El sistema muscular (elementos activos): músculos que podemos fortalecer de forma consciente.
- Los sistemas pasivos: ligamentos, articulaciones y huesos que estabilizan nuestras estructuras.
- El sistema propioceptivo: la capacidad que tiene nuestro cuerpo de saber dónde está en el espacio y cómo reaccionar frente a estímulos externos (por ejemplo, evitar una torcedura al pisar mal).
Cuando este sistema se ve alterado (por una cirugía, una lesión o enfermedades como la diabetes) la musculatura del pie se debilita, perdemos estabilidad (se dañan los receptores) y aumentan las probabilidades de sufrir nuevas lesiones.
El core es muy importante para la salud general del pie y el tobillo y por ello, es imprescindible que fortalezcamos esta estructura.