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Tendinitis de la pata de ganso

¿Qué es?

La tendinitis de la pata de ganso es un problema en el que se produce irritación e inflamación del tendón de inserción de los músculos recto interno, semitendinoso y sartorio. Anatómicamente se encuentra en la parte lateral interna de la rodilla, debajo de la línea articular, y tiene una amplia zona de inserción tendinosa en la meseta tibial interna y una bolsa sinovial que amortigua golpes y roces.

Éste problema puede manifestarse en cualquier persona, aunque suele ser más frecuente en corredores y mujeres de mediana edad.

Sintomatología.

El síntoma más característico de la tendinitis de la pata de ganso es el dolor localizado en la zona interna de la rodilla. A veces el dolor puede ser constante ,incluso nocturno, pudiéndose mostrar la zona tumefacta.

En su fase inicial duele comúnmente al iniciarse el movimiento, correr y agacharse aunque en ocasiones puede desaparece con el calentamiento, pero vuelve a aumentar después del ejercicio. En casos más graves puede impedir el ejercicio e incluso dificultar la deambulación.

Pruebas y exámenes.

El diagnóstico de la tendinitis de la pata de ganso la confirman los siguientes datos:

  • El punto de dolor, selectivo a la presión en la inserción de los músculos de la pata de ganso y a veces, una pequeña reacción inflamatoria local.
  • La reproducción de las molestias en los movimientos de flexión resistida y particularmente en la rotación externa forzada de la rodilla. La flexión pasiva o la extensión un poco brusca puede crear o acrecentar el dolor.

En etapas tempranas podemos valorar ecográficamente el grosor de la pata de ganso en la inserción y la morfología intratendinosa de la misma.

Tratamiento.

El tratamiento de dicha lesión dependerá del factor etiológico. Así pues los distintos tratamientos son los siguientes:

  • Terapia farmacológica con AINEs.
  • Incorporación de ortesis plantares en aquellos pacientes que presenten hiperpronación de la ASA o un ángulo Q valguizado.
  • Fisioterapia con el fin de reducir de la inflamación local (ultrasonidos, cyriax, terapia miofascial, estiramientos, etc).
  • Fortalecimiento de los isquitibiales en caso que se curse con hipotonía de los mismos.
  • Infiltraciones de corticoides en casos en los que no hayan sido efectivos los tratamientos anteriormente descritos.
  • En VITRUVIO Instituto de Biomecánica& Salud contamos con la terapia de Electrolísis Percutánea Intratisular (EPI) indicada en estadíos avanzados y que presenten degeneración. Mediante esta técnica provocamos una inflamación localizada en el foco de lesión para que el propio cuerpo pueda regenerarla.
  • Infiltraciones de plasma enriquecido en plaquetas u Orthokine ecoguiado en la zona dañada para una mayor precisión y efectividad.